Inseminación artificial conyugal

Consiste en depositar en el útero el semen previamente preparado en el laboratorio en el momento cercano a la ovulación. Es una técnica sencilla, que requiere al menos de tres millones de espermatozoides móviles y que las trompas de Falopio sean permeables.

Las principales indicaciones de la inseminación artificial conyugal son la esterilidad de origen desconocido y las alteraciones leves del seminograma.

Para aumentar la eficacia de la técnica se realiza una estimulación ovárica suave mediante preparados hormonales de inyección subcutánea. La administración de la medicación es sencilla y suele durar entre 7 y 12 días durante los cuales la paciente acudirá a consulta para realizar controles ecográficos.

Las posibilidades de éxito se encuentran en torno al 15-18% y si no se recomienda realizar más de 4 ciclos de inseminación, ya que las posibilidades de éxito disminuyen tras la cuarta inseminación.

Los efectos secundarios con la pauta de tratamiento utilizada son raros y el riesgo de gestación múltiple se sitúa alrededor del 10%.